jueves, 31 de mayo de 2012

Los Caballeros del Círculo Dorado


Los Caballeros del Círculo Dorado (KGC) era una sociedad secreta. Algunos investigadores creen que el objetivo de la KGC era anexar un círculo dorado de territorios en México, América Central y el Caribe para su inclusión en los Estados Unidos como estados esclavistas. Otros sugieren que los miembros propusieron una confederación independiente de estados esclavistas, con estados de EE.UU. para alinearse con otros en el círculo del Caribe. Durante la guerra civil americana, algunos simpatizantes del Sur en los estados del norte como Ohio, Illinois, Indiana y Iowa, fueron acusados ​​de pertenecer a los Caballeros del Círculo Dorado, y en algunos casos fueron encarcelados por sus actividades.

George WL Bickley, un médico nacido en Virginia, editor y "aventurero" que vivió en Cincinnati, fue el fundador de la asociación. Las actas de una Convnción de la K.G.C. celebrada en 1.860, indican que la organización "se originó en Lexington, Kentucky, en el cuarto día del mes de julio de 1.854, por cinco caballeros que se unieron en un llamado hecho por el general George Bickley ...."  Él organizó la primera sucursal local, en Cincinnati en 1.854. Acosado por los acreedores, dejó Cincinnati en la década de 1.850 y viajó por la costa Este y por el Sur, la promoviendo una expedición a México. Después de la Guerra México-Americana de 1.846, el objetivo original del grupo era proporcionar una fuerza para colonizar el norte de México y las Indias Occidentales. Esto extendería los intereses pro-esclavistas.

La secesión del Sur y el estallido de la Guerra Civil provocó un cambio en los planes del grupo para México con el respaldo al nuevo gobierno confederado. El 15 de febrero de 1.861, Ben McCulloch, Ranger de Texas, comenzó con una marcha hacia el arsenal federal en San Antonio, Texas, con una fuerza de caballería de unos 550 hombres, 150 de los cuales eran Caballeros del Círculo Dorado (KGC) de alto rango. Como un considerable número de voluntarios continuaron uniéndose a McCulloch al día siguiente, el General David E. Twiggs, del Ejército de los EE.UU., decidió rendir pacíficamente el arsenal a los secesionistas.

Los miembros del KGC también ocuparon un lugar destacado entre aquellos que, en 1.861, se unieron al Teniente Coronel John Robert Baylor en su toma de posesión temporal del sur del Territorio de Nuevo México. En mayo de 1.861, los miembros de la KGC y los Rangers de la Confederación atacaron un edificio que albergaba un periódico partidario de la Unión, el Expreso de Álamo, propiedad de J.P. Newcomb, y lo incendiaron. Otros miembros del KGC siguieron al General de Brigada Henry Hopkins Sibley en la Campaña de Nuevo México de 1.862, que pretendía llevar el Territorio de Nuevo México al redil de la Confederación. Tanto Baylor como Trevanion Teel, el capitán de artillería de Sibley, habían estado entre los miembros del KGC que cabalgaron con Ben McCulloch.

A principios de 1.862, los Republicanos Radicales en el Senado, con la ayuda del Secretario de Estado, William H. Seward, sugirieron que el ex-presidente Franklin Pierce, que era en gran medida crítico de las políticas de guerra de la administración de Lincoln, era un miembro activo de los Caballeros del Círculo Dorado. En una airada carta a Seward, Pierce negó conocer nada acerca de la KGC, y exigió que su carta se hiciera pública. El Senador de California, Milton Latham, posteriormente lo hizo cuando publicó la correspondiencia completa de Pierce-Seward en el períódico Congressional Globe.

Apelando a sus amigos de la Confederación en el Norte y en los estados fronterizos, la Orden se extendió a Kentucky, así como a las zonas meridionales de estados de la Unión, como Indiana, Ohio, Illinois y Missouri. Se convirtió en el más fuerte entre los Copperheads, un grupo demócrata pacifista que consideraba que la Guerra Civil había sido un error. Algunos apoyaron la esclavitud y otros estaban preocupados por el poder del gobierno federal. En el verano de 1.863, el Congreso autorizó un servicio militar obligatorio, que el gobierno pronto puso en funcionamiento. Los líderes unionistas del Partido Demócrata, opositores de la administración de Abraham Lincoln denunciaron el proyecto y otras medidas de guerra, como la detención de personas sediciosas y la suspensión temporal del Presidente por medio de un recurso de hábeas corpus.

Durante la campaña de Gettysburg, de 1.863, en las regiones del sur y el centro de Pensilvania, los estafadores vendían a los agricultores holandeses papeles por el valor de 1 Dólar que pretendían ser de los Caballeros del Círculo Dorado. Junto con una serie de gestos secretos con las manos, estos papeles se suponía que protegerían a los caballos y otras posesiones, de la crisis por la invasión de los soldados confederados. Irónicamente, cuando la división de infantería de Jubal Early pasó por el condado de York, Pennsylvania, se llevaron todo lo que encontraron a su paso. A menudo se pagaba con moneda de la Confederación o letras de cambio del gobierno confederado. El comandante de Caballería J.E.B. Stuart también informó acerca de los supuestos papeles del KGC en su documentación de la campaña.

Ese mismo año, Asbury Harpending y los miembros de California de los Caballeros del Círculo Dorado en San Francisco, equiparon la goleta J.M. Chapman como un barco corsario confederado en la Bahía de San Francisco, con el objeto de incursionar en el comercio en la costa del Pacífico y capturar los envíos de oro hacia la Costa Este. La intentona fue descubierta y fueron capturados la noche prevista para su partida.

A finales de 1.863, la KGC se reorganizó como la Orden de los Caballeros Americanos. En 1.864, se convirtió en la Orden de los Hijos de la Libertad, con el político del estado de Ohio, Vallandigham Clement L., el más destacado de los Copperheads, como su comandante supremo. En la mayoría de las zonas sólo una minoría de sus miembros era lo suficientemente radical como para desalentar a los alistamientos y resistir el reclutamiento. La KGC mantuvo numerosas reuniones de paz. Un puñado de agitadores, algunos de ellos alentados por el dinero del Sur, hablaron de una rebelión en Viejo Noroeste, lo que podría haber puesto fin a la guerra.

miércoles, 30 de mayo de 2012

La Biblia y Sus Secretos, por Juan Arias


¿Es la Biblia un texto sagrado transmitido por el Es­píritu Santo o un extraordinario conjunto de narra­ciones que podemos atribuir a diversos escritores? y si se trata tan sólo de una colección de mitos que narran la historia del pueblo de Israel, ¿Qué explica su singular relevancia entre los lectores de todo el mundo, que lo ha convertido en el único libro declarado patrimonio de la Humanidad?

La Biblia y Sus Secretos comienza exponiendo básicamente la interpretación que se hizo de la Biblia desde aquellos hoy lejanos tiempos en que cualquier cosa que ésta dijera se consideraba verdad absoluta, hasta la actualidad, en que pensamos que contiene ciertos elementos históricos o verídicos, pero sin concederle autoridad absoluta. Hace referencia a aquella famosa obra, Y la Biblia Tenía Razón, donde su autor, Werner Keller, creía demostrar la veracidad de muchos sucesos bíblicos y nos advierte que, veinte años después de la primera edición, Keller ya estaba menos entusiasmado con su libro.

Arias demuestra gran habilidad para enfatizar aspectos de la Biblia que suelen ser poco considerados: su carga de erotismo, la personalidad de Dios tal como la Biblia la describe,  la necesidad lógica de no verla en todo momento como una guía de conducta (ya que la mayor parte de sus protagonistas lejos están de ser dechados de moral y ética). En los tres últimos capítulos de la primera parte, Historia, Mitos y Mentiras, se pone incluso polémico por los temas que trata o sus opiniones al respecto: el supuesto Código de la Biblia, la necesidad de revisar la idea de que Jesús es el Mesías para que los cristianos y los judíos lleguen a entenderse mejor y por último la idea de que hay que relegar al olvido la concepción del Infierno como lugar de perpetuo castigo para pecadores incorregibles, la cual ni siquiera tiene bases bíblicas serias.

La segunda parte examina con detenimiento objetos de particular importancia en la Biblia, como el Arca de la Alianza o la sal, y sobre todo las historias personales de personajes bíblicos como Adán y Eva, Abraham, Jacob, Judith, Job, etc. En el caso de Adán y Eva hace referencia a la suposición según la cual en el Libro del Génesis hay dos relatos contiguos y contradictorios de la Creación, en el primero de los cuales Eva es creada a partir de una costilla de Adán y en el segundo, en cambio, ambos son creados al mismo tiempo.

- Fuente: http://es.shvoong.com/

martes, 29 de mayo de 2012

Mahoma: El Alabado


La vida de Mahoma sólo se conoce a grandes rasgos. Las influencias que experimentó y la crisis religiosa que transformó al mercader en profeta escapan en gran parte al historiador, desprovisto de fuentes suficientes. Naturalmente, el Corán es esencial para conocer el pensamiento del profeta, pero es muy parco en lo que concierne a su vida; las otras fuentes son más ricas, pero también más tardías.

Mahoma (que significa «el Alabado») nació en La Meca en una fecha que hay que situar entre 567 y 572, probablemente 571. Su padre pertenecía a un rico clan, el de los Hasim. Sin embargo, la infancia de Mahoma transcurrió en la pobreza y la soledad. Su padre, Abd Allah, había muerto poco antes que él naciera. Su madre, Amina, hubo de llevarlo a una tribu de beduinos para que lo criaran, y murió al poco tiempo de recogerlo. Fue entonces cuando su tío se encargó de educarlo, y pasó los primeros años guardando rebaños con su hermano y conduciendo caravanas. Más tarde, conoció a una rica viuda, Jadicha, con la que luego se casó y formó una familia. Por esos días, Mahoma se retiró a la montaña para orar y meditar.

Según la leyenda, una noche en que estaba durmiendo en una gruta del monte Hira, no lejos de La Meca, se le apareció Djabra’il, el arcángel Gabriel, quien desde entonces continuaría visitándolo para transmitirle al profeta los fragmentos del Libro Eterno que los ángeles conservaban en lo más alto del cielo. Durante los tres primeros años, Mahoma sólo reveló su misión a sus íntimos. Luego recibió la orden de que predicara abiertamente a los coraichíes.

Mahoma comenzó dirigiéndose a los miembros de su clan hachemita: proclamó el carácter único de Dios, anunció el «Juicio Final» y exhortó a sus conciudadanos a someterse a los mandamientos de Alá, a rezar y a practicar la limosna. Pero ni siquiera logró convencer a su tío.

Es evidente que su predicación del «Juicio Final» y de la necesidad de practicar la caridad habría de ser mal recibida por los miembros de esa oligarquía privilegiada, ocupada en especulaciones y el enriquecimiento material, sólo los pobres carentes de todo y los esclavos se convirtieron en discípulos suyos. Así, formaron el primer grupo de musulmanes, palabra que significa «creyentes», y la aristocracia empezó a recelar de esta actividad de Mahoma. En tales condiciones, la ruptura fue inevitable y las persecuciones no se hicieron esperar. Cuando predicaba, sofocaban su voz con gritos y cantos obscenos o le escupían a la cara. En los textos, Mahoma parece haber soportado todo con paciencia, como los antiguos profetas. Respondió a las acusaciones y a las burlas con una tranquila dignidad. 

Luego de perder a su tío y a su esposa, los habitantes de Yatrib (ciudad caravanera del norte de La Meca) fueron a pedirle a Mahoma que se estableciera en su ciudad. El 24 septiembre de 622, Mahoma entró en Yatrib y así esta ciudad se convirtió en la ciudad del profeta, que conocemos con el nombre de Medina (madinat al-Nabi). Esta emigración cargada de significado espiritual lleva el nombre de «Hégira», y con ella comienza una nueva era, la era musulmana, que para los musulmanes comienza entonces en 622.

En sus comienzos, la vida de los emigrados fue difícil, la autoridad de Mahoma se vio amenazada. No todos los habitantes de Medina se habían convertido: existían muchos judíos, e incluso entre los musulmanes, había muchos que se habían convertido por conveniencia. Para legitimar su autoridad, Mahoma se vio conducido a convertirse en guerrero, se imponía así la «Guerra Santa». Esta comenzó a iniciativa del profeta, ansioso por asegurar la vida material de la comunidad. 

En 624 Mahoma partió con 300 musulmanes (a los que les prometió "el paraíso a la sombra de los sables") para interceptar la gran caravana de los coraichíes que regresaba de Siria, a la que finalmente derrotó. Así comenzó una serie de ataques y contrataques entre los que el poder de Mahoma comenzó a aumentar lentamente.

En enero de 630, 10.000 musulmanes armados tomaron el camino de La Meca. Pero no hubo combate. Los jefes coraichíes se sometieron, Mahoma entró a la ciudad sin usar las armas. Entonces mandó derribar los ídolos de la Kaaba, edificada por Abraham, y proclamó una amnistía general. La nueva fe triunfaba. Envió representantes a todas partes para derribar los ídolos; firmó acuerdos con las tribus. Así, Arabia reconoció la dominación del profeta y comenzó a organizarse.

En 632, con 90.000 seguidores, el profeta cumplió la peregrinación anual a La Meca y acabó de fijar los ritos. Mahoma predicó en el monte Arafat, y exhortó a los árabes a permanecer unidos cuando él hubiese muerto, en la "sumisión de Dios", es decir, en el Islam. De regreso a Medina, cayó enfermo y murió el 8 junio de 632.

- Fuente: sobrehistoria.com

domingo, 27 de mayo de 2012

Dogma vs. Ciencia


En cierta ocasión, y tras leer la obra de Laplace titulada "Tratado de Mecánica Celeste", el emperador Napoleón se dirigió al matemático y le dijo: "Habéis escrito un libro sobre el sistema del Universo, sin mencionar ni una sola vez a su Creador"; Laplace, sonrió y le contestó: "Estimado Emperador, no he necesitado esa hipótesis".

La anécdota tiene ya más de 200 años y aún sirve para explicar que la absurda polémica, creada alrededor de las declaraciones de Stephen Hawking sobre esa innecesaria hipótesis creadora en el entorno de la física, no es algo nuevo y sobre todo, no es nada polémico.


¿En serio hay alguien que considere necesario explicar por qué la «Hipotesis de un Dios» no se acepta en el terreno científico? Pues sí, parece que aún hay gente así y entre ellos, Benedicto XVI que en su homilía del Día de Reyes, respondía a las cuestiones más complicadas del Universo, encontrando (como no podía ser de otra manera) su explicación y causas físicas.

La vida es así, este hombre conoce los más íntimos secretos del inicio del cosmos, de las supernovas y los agujeros negros. El titular de Público  "El Papa responde a Stephen Hawking sobre el Big Bang" debería hacer temblar los cimientos de la Física.

Entre otras lindezas, y centrándose sólo en los temas que tocan a la ciencia, el Sumo Pontífice realizó ayer una serie de declaraciones que indican claramente que este señor sigue desaprovechando la nunca suficientemente ponderada decisión de cerrar la boca de vez en cuando.

Benedicto XVI, y curandose en salud para lo que se avecina, se atrevió incluso a rechazar los posibles descubrimientos que en un futuro se podrían dar en el CERN, ese endiablado invento del demonio que está usurpando lo que a todas luces corresponde a Dios, es decir, destruir el mundo…

Quizá es que tuvo un mal Día de Reyes y al abrir sus regalos descubrió el carbón que a buen seguro se merece, pero lo cierto es que sin venir mucho a cuento, la homilía terminó significando un ataque a la ciencia y una acusación realmente inverosimil: "Benedicto XVI acusa a la ciencia de no poder explicar el origen del Universo".

Una acusación que podríamos aceptar de manera deportiva si no viniera de alguien con una explicación tan estúpida como la que él ofrece…

Aún así, en parte tiene razón y la ciencia no puede (todavía) explicar el origen del Universo. A estas alturas, conocemos con gran detalle lo que ocurrió los primeros minutos del gran estallido, incluso en los primeros segundos posteriores a ese Big Bang, pero nuestro conocimiento se pierde al llegar a la singularidad.

Es el momento en el que la Ciencia dice: "No lo sé"… y es bueno, muy bueno, aprenderse esas tres palabras para no mentir a la gente. Porque hay momentos en que si no utilizas esas tres palabras, estás mintiendo, Benedicto.

Una primicia que a más de uno sorprenderá: Benedicto XVI tampoco conoce cómo fue el origen del Universo. En serio, no lo sabe. En su fuero interno sabe que aquellos prodigiosos seis días de ingenio creativo superior en la tarde-noche del 22 de octubre de hace 6.000 años, no son ciertos.

Ni la Ciencia ni Benedicto saben exactamente cómo se produjo el Big Bang, sin embargo, hay una clara diferencia: Una sigue aprendiendo e investigando y el otro cree que lo sabe todo.

Retomando el principio de este artículo volvamos a recordar a Napoleón y otra de sus gloriosas frases: "Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado".

- Fuente: Amazing.es

Primates y Filósofos, por Frans De Waal


«Es el animal que llevamos dentro», oímos con frecuencia cuando actuamos mal, pero ¿por qué no decimos lo mismo cuando actuamos bien? Primates y Filósofos aborda esta cuestión explorando los fundamentos biológicos de uno de los rasgos más preciados del ser humano: la moralidad.

En este sugerente libro, el primatólogo Frans de Waal sostiene que, al hacer hincapié en nuestros genes «egoístas», la Biología Evolutiva moderna adolece de una visión poco favorable del mundo natural. Así, la ciencia ha exacerbado nuestra costumbre de culpar a la naturaleza cuando actuamos mal y de calificar de «humanas» nuestras buenas acciones. Al buscar el origen de la moralidad humana no en la evolución sino en la cultura, la ciencia insiste en que somos morales por elección, no por naturaleza.

Basándose en sus amplias investigaciones sobre el comportamiento de los primates, De Waal explica que procedemos de un largo linaje de animales que se preocupan por los débiles y que cooperan entre sí mediante transacciones recíprocas, lo cual demuestra que existe una fuerte continuidad entre la conducta humana y la animal.

Primates y Filósofos es un libro que fascinará a todos aquellos que se preguntan por los orígenes y el alcance de la bondad humana.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Bestiario Medieval: El Basilisco


Representación de un Basilisco del siglo XVI

El Basilisco (del latín basiliscus, y éste del griego basilískos: «pequeño rey») era un ser mitológico creado por la mitología griega que se describía como una pequeña serpiente cargada de veneno letal y que podía matar con la simple mirada, que consideraban el rey de las serpientes. Posteriormente se lo ha representado de diversas maneras siempre con características reptilianas.

En el siglo VIII, el Basilisco era considerado una serpiente dotada de una cresta con forma de corona o mitra en su cabeza, siendo el animal en sí de tamaño variado. Supuestamente, el Basilisco nacía de un huevo de serpiente o sapo empollado por una gallina, lo opuesto al Cocatriz, que según se decía nacía de un huevo de gallina empollado por un sapo. Más tarde, sin embargo, los rasgos de ambas criaturas comenzaron a ser indistinguibles.

Según Plinio el Viejo en su Naturalis Historia, el Basilisco era oriundo de Cirene, y no medía más de 20 dedos de longitud. Poseía una marca blanca en la cabeza que se asemeja a una diadema. Además del poder de matar con la mirada, su influencia era tan nociva que su aliento marchitaba la flora del entorno y resquebrajaba las piedras. Los únicos métodos seguros de matarlo era con el canto del gallo, el cual aterrorizaba al Basilisco, o con una comadreja, la cual era el único animal capaz de vencerle con su olor, si bien al coste de morir también ella misma.

Isidoro de Sevilla definió al Basilisco como el rey de las serpientes, debido a su mirada letal y a su aliento venenoso. Beda el Venerable fue el primero en asentar la leyenda del nacimiento del Basilisco de un huevo de gallina, rasgo con posterioridad usado para la Cocatriz. Alexander Neckam fue el primero en especular que esta criatura no mataba con la mirada, sino por la "corrupción del aire" que su aliento generaba, una teoría también desarrollada por Pietro d'Abano

Teófilo Presbítero da una larga receta en su libro para crear un Basilisco a fin de usarlo para convertir cobre en "oro español" (de auro hyspanico).

Según recoge Pierre de Beauvais en su Bestiario de 1.206, nace a partir de un huevo deforme, puesto por un gallo al llegar éste a la edad de 7 años, incubado por un sapo durante 9 años; por lo tanto al nacer guarda todas las características de sus progenitores, cabeza de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo. Otra manera de nacer (probablemente la más aceptada) es que nace de un huevo puesto por un gallo e incubado por una serpiente y se dice que nace con cuerpo de gallo, lengua de serpiente y cresta.

El Basilisco vive en el desierto que él mismo crea al romper piedras y quemar el pasto. Esto sucede ya que el Basilisco exhala fuego, seca las plantas y envenena las aguas. Sin embargo, su característica más distintiva sería su capacidad de matar con su mirada. De este modo se dice que quien mirara a los ojos de un Basilisco, moriría y si lo ve por un reflejo quedara petrificado; pero si el Basilisco se veía reflejado en un espejo , se mataba a sí mismo. Algunas leyendas dicen que, así, Alejandro Magno mató a uno. Se decía también que un Basilisco moría cuando oía el canto de un gallo, que para él era mortal, o se topaba con su principal enemigo, la comadreja. También se dice que un caballero fue en busca de Basiliscos porque había una plaga en su país, así que se puso una armadura de espejos y mato a todos los Basiliscos y lo nombraron el Caballero de los Espejos.

Más tarde, en la Edad Media, pasa a ser un gallo con cuatro patas, plumas amarillas, grandes alas espinosas y cola de serpiente, que podía terminar en garfio, cabeza de serpiente o en otra cabeza de gallo. Hay versiones de esta criatura mitológica con ocho patas y escamas en vez de plumas.

Como la mayoría de las bestias mitológicas, el origen del Basilisco se pierde en el tiempo. Las culturas antiguas dejaron algunas muestras de la creencia en él y otras serpientes monstruosas en las artes, pero es en la tradición escrita donde mejor se puede seguir su trayectoria y evolución.

Los egipcios creían que el Basilisco nacía de los huevos de Ibis. En el Antiguo Testamento podemos encontrar siete referencias al Basilisco, en cuatro libros distintos. Hasta el siglo I d. C., es visto como una serpiente excepcionalmente dañina, pero físicamente no difieren mucho de otros ofidios. Es importante reseñar que los conocimientos de Zoología permitieron que la mayoría de la gente, incluyendo élites y eruditos, creyeran en esta clase de criaturas hasta bien entrado el siglo XVIII.

En Naturalis Historia se describe al Basilisco de Cirene como una pequeña serpiente (de no más de doce dedos de longitud) con tanto veneno que iba dejando un reguero tras su rastro, y que era capaz de matar con la mirada. Su única debilidad era el aroma de una comadreja que era capaz de matarlo.

En la tradición grecolatina se distingue claramente entre el Basilisco y el Catoblepas, cuadrúpedo de pesada cabeza que mata al que mira sus ojos, y al que citan, entre otros, Claudio Eliano, Ateneo y Arquelao entre los griegos, y entre los latinos Plinio el Viejo, Cayo Julio Solino y Pomponio Mela. En cuanto al Basilisco, Plinio hace la que probablemente sea la mención más famosa de la bestia en su Historia Natural, repetida hasta la saciedad por autores posteriores y muchas veces malinterpretada o tergiversada. Otros autores que lo citan son Marco Anneo Lucano o el médico Dioscórides. Solino y Claudio Eliano hablan del monstruo en el siglo III y Arnobio y Aecio en el V. Aeliano introduce al gallo en el mito, detalle que crecerá en importancia hasta el punto de modificar enormemente a la criatura en la Edad Media.

A lo largo de la Edad Media, en Europa son comunes los bestiarios. Isidoro de Sevilla copia a Plinio con modificaciones propias en el siglo VII, cosa muy imitada en toda Europa y que hará que el conocimiento clásico se diluya tras una niebla de fuentes secundarias y malas traducciones, uniendo al Basilisco con otros seres como el Catoblepas o la Cocatriz. Antes del siglo X ya nos encontramos con leyendas de Basiliscos europeos, un animal que en la antigüedad era exclusivo de Libia, a excepción de unas pocas historias apócrifas. En el mundo musulmán también se observa esta utilización de las fuentes clásicas.

En 1.230 Bartolomé Glanvilla, conocido como Anglico, publicó De Proprietatibus rerum, la Historia Natural más popular del Renacimiento. En él se configura el mito medieval del Basilisco en su plenitud, su nacimiento y evolución, propiedades y forma de darle muerte. Esta información, junto a diversas leyendas de sucesos que van acaeciendo por Europa, son recogidas por múltiples autores, como Vicente Beauvais o Tomás de Aquino.

Con el Renacimiento y la aparición de las primeras luces de la razón, el enfoque de las ciencias naturales va tornándose más científico, y los conocimientos sobre los seres vivos se plantean de una manera más crítica; sin embargo, durante el siglo XVI se acepta ampliamente la existencia del Basilisco y lo verídico de sus propiedades, por lo que sabios y doctores se dedicaban a filosofar sobre el porqué de su veneno visual o la lógica de su extraño nacimiento. Así mismo, por toda Europa se sigue informando de desgracias causadas por esta bestia. En la Enciclopedia de Aldrovandi se observa el grabado de un Basilisco disecado, una falsificación común en la época que se fabricaba con los cuerpos de un pez ángel y una raya.

Durante el llamado Siglo de Oro, la literatura española aparece salpicada de referencias a la bestia, normalmente para compararla a la mirada de la amada. Lope de Vega, Quevedo o Cervantes usan a la criatura en sus textos.

Se dice que en la ciudad de Lima (Perú) durante el gobierno del virrey Conde de Superunda, nació en la calle del Huevo (hoy avenida Tacna) un Basilisco, augurio del Tsunami que destruyó el Puerto del Callao y afectó de igual manera la ciudad de Lima.

Así pues, el Basilisco, junto a muchos otros seres maravillosos, estaba plenamente integrado en el saber popular hasta bien entrado el siglo XVII. El último naturalista que mezcla animales reales e imaginarios es Jan Johnston y su Historiae Naturalis. En 1.728, Feijoo negaba que un animal pudiera matar con la vista, lo que provocó gran polémica, que no terminó hasta que lo ordenó un cansado Fernando VI en 1.750. No obstante, el vulgo siguió creyendo en esta sierpe y en sus malignas propiedades durante al menos otro siglo más.

Durante el siglo XX podemos observar el uso de los bestiarios tradicionales en las corrientes de literatura fantástica influenciadas por Tolkien, como la saga de Harry Potter de J.K Rowling, así como en el pulp, el cómic y la ilustración fantástica de autores como Frank Frazetta o Luis Royo.

- Fuente: Wikipedia. La enciclopedia libre

martes, 22 de mayo de 2012

El Mochuelo de Minerva


En la Mitología Romana, el Mochuelo de Minerva es el animal que acompaña a Minerva, diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de la guerra, además de la protectora de Roma y la patrona de los artesanos: la diosa romana correspondiente a la Atenea griega.

Este símbolo del ave de Minerva ha sido utilizado especialmente en la Filosofía y en la cultura occidental, y se le ha atribuido erróneamente y durante siglos los nombres de «Lechuza de Minerva» y «Búho de Minerva», tratándose en realidad de un mochuelo (especie cuyo nombre científico es precisamente Athene noctua).

De acuerdo con la mitología, Atenea es fruto de la unión entre Zeus y Metis, diosa de la prudencia. Metis, tras la anunciación del sexo masculino de su hijo a Zeus, provocó la furia de Zeus, que se tragaría a Metis. En el instante en que la diosa daba a luz, provocó a Zeus un fuerte dolor de cabeza, con lo que Hefestos respondió con un hachazo, y de la brecha salió Atenea. El concepto analógico con la sabiduría proviene de la idea del nacimiento de la diosa de la cabeza del dios de dioses.

Una observación de Hegel en "Líneas Fundamentales de la Filosofía del Derecho" es que «...el ave de Minerva no emprende el vuelo hasta el oscurecer...», lo que se interpreta como que una época de la Historia no se entiende hasta su final, de manera que la Filosofía no ha de entenderse como predictora ni, por tanto, como prescriptora, ya que sólo alcanza el entendimiento de los fenómenos después de haberse producido éstos.

Existen numerosas clases de búho. El de Atenea (Minerva) es el mochuelo europeo, tan intrínsecamente asociado a la diosa que su nombre científico es Athene noctua.

Atenea era la diosa patrona de Atenas, y las monedas en uso en la era clásica ateniense estaban acuñadas con la imagen de un ejemplar de este mochuelo. De la misma Atenea se dice que tenía «ojos de búho», como señal de sabiduría y perspicacia. Sin embargo, no todos los búhos se asocian a la sabiduría. Hubo un tiempo en que la lechuza fue un hombre, Ascálafo, metamorfoseado por Deméter (Ceres) para castigarle cuando confesó que su hija Perséfone (Proserpina) se había comido las semillas de granada que le impedían regresar de forma permanente al mundo superior.

- Fuente: Wikipedia. La enciclopedia libre

sábado, 19 de mayo de 2012

Los Iluminados de Baviera (II)


La Orden de los Iluminados estaba comprometida con el modelo ilustrado. La meta era la mejora y el perfeccionamiento del mundo en el sentido de Libertad, Igualdad y Fraternidad y la mejora y perfeccionamiento de sus miembros (de ahí también el viejo nombre «Perfectibilistas»). Weishaupt escribió en 1.782 en un discurso:

"...la Iluminación no consiste en el conocimiento de palabras, sino de cosas, no se trata de la comprensión de conocimientos abstractos, especulativos, teóricos, que inflan el espíritu, pero no mejoran el corazón..."

Según Weishaupt, el medio para alcanzar la libertad era principalmente la educación, pero no sólo la aportación externa de conocimientos, sino en primera línea la formación del corazón, la moralidad, que debería capacitar a los individuos para autodominarse, y por lo tanto serían superfluas otras formas de dominio como el despotismo de los príncipes absolutistas, pero también el despotismo espiritual ejercido por la Iglesia Católica. Los modales de las viejas costumbres serían también condición y camino para una sociedad libre e igualitaria sin príncipes ni Iglesia.

Los Iluminados fueron una de las muchas sociedades y asociaciones caracterizadas por la formación del fenómeno moderno de la opinión pública durante la ilustración, tal como Jürgen Habermas describió en 1.962 en "Historia y Crítica de la Opinión Pública". Durante las castas sociales premodernas sucedía en la Iglesia o en la corte y pervivía ahora la posibilidad de traspasar las fronteras estamentales para reunirse en niveles sociales al menos a priori igualitarios, en las sociedades lectoras, o diversas asociaciones cartitativas (como las sociedades de amigos del país), en los francmasones y los rosacrucianos o incluso en las sociedades secretas como los Iluminados.

A diferencia de otras sociedades, los Iluminados tenían un programa político explícito, mientras que entre los francmasones por ejemplo son indeseables las disputas religiosas, confesionales o políticas. También se reconocen los masones por su afiliación, y no son, a diferencia de los Iluminados, estrictamente secretos. Aunque los Iluminados adoptaron aspectos masónicos como la logia y la jerarquía, también es cierto que ni pertenecían a la misma orden ni cooperaban en organizaciones francmasónicas nacionales, como la Gran Logia o el Gran Oriente.

Para infiltrarse mejor en ellos, Knigge dotó a la orden de una estructura apoyada en la masónica, con grados titulados muy imaginativamente, y cada uno de los cuales tenía su propio ritual iniciático y «secretos», que le eran  revelados a los iniciados: un «criadero» que introduciría novatos en la esencia de la logia y la sociedad secreta, compuesta de los grados «novicio», «minerval» (derivado de Minerva), e «iluminado inferior». La «clase masónica» tomada de la Masonería contenía el grado «peón», «oficial», «maestro», «iluminado mayor» e «iluminado regente». Coronaba la orden la «clase mistérica», compuesta por los grados «sacerdote», «Regent», «Magus» y «Rex» (gobernante) y cuyos reglamentos y ritos, debido al breve tiempo que supervivió, no llegaron a redactarse.

Asimismo, como mistificación de gran efecto publicitario, cada miembro de la orden recibe al iniciarse un nombre secreto (o de guerra), que nunca era cristiano, o como mínimo, de origen ortodoxo: Weishaupt se llamó así mismo con el significativo nombre de Espartaco, el cabecilla de las revueltas esclavas romanas; Knigge era Filón de Alejandría, un filósofo judío; Goethe recibió el nombre Abaris, por un mago escita. También la geografía recibía nombres secretos (Múnich, p. ej., se llamaba Atenas; el Tirol, Peloponeso; Fráncfort era Edessa; e Ingolstadt, Eleusis). Incluso hasta la fecha se indicaba según un calendario secreto de nombres mensuales persas y cuya numeración anual comenzaba en el 632.

Los nombres de la orden contribuían a la igualdad entre iluminados: ya que los dos primeros grados sólo se llamaban por los nombres de la orden, no podían saber unos de otros, quién era noble, quién burgués, quién profesor universitario, quién sólo camarero o estudiante. Aparte de esto, formaban parte de un rígido programa educativo, que la orden le imponía a sus miembros. Cada iluminado debía no sólo darle explicaciones a su tocayo espiritual, sino que también recibía de los superiores de la orden una cuota literaria mensual, en la que obras deísticas e ilustradas ocupaban un lugar principal y en grado creciente. Su evolución moral y espiritual debía además que hacerla constar en un diario llamado cuaderno Quibuslicet (del lat. “quibus licet”, ‘a quién le está permitido leerlo'). En caso de que estuvieran mal hechos o no contuvieran los avances previstos, respondía el mando de la orden con una carta de reproche. Junto a la completa igualdad dentro de los grados, había una división jerárquica entre los distintos escalafones muy marcada. Esta dejaba mostrar ya en los juramentos, que cada iniciando debía prometer solemnemente:

«Eterno silencio, firme lealtad, fidelidad y obediencia a todos los superiores y estatutos de la orden».

- Fuente: Wikipedia. La enciclopedia libre

miércoles, 16 de mayo de 2012

Los Iluminados de Baviera (I)


La llamada Orden de los Iluminados es una sociedad secreta fundada en 1.776 por Adam Weishaupt en Baviera, Alemania. Numerosos mitos y teorías conspirativas se centran en una presunta supervivencia suya y sus supuestas actividades, entre las que se cuentan la Revolución Francesa, la lucha contra el Cristianismo, y supuestas pretensiones de dominio mundial.


Mochuelo de Minerva
El profesor de Derecho Eclesiástico y Filosofía Práctica de la Universidad de Ingolstadt, Baviera, Adam Weishaupt (1.748-1.830), fundó el 1 de mayo de 1.776, con dos alumnos suyos, la «Asociación de los Perfectibilistas». Como símbolo de la organización eligió el Mochuelo de Minerva, la diosa romana de la sabiduría.

De trasfondo se encontraba el clima intelectual universitario, prácticamente dominado por los jesuitas, orden disuelta tres años antes. Weishaupt, con veintiocho años, era el único profesor de Ingolstadt sin pasado en la Compañía de Jesús y se encontraba correspondientemente aislado del cuerpo docente, también debido a su entusiasmo por las ideas ilustradas. Para ofrecer protección a los alumnos de las intrigas jesuíticas, que presuponía por todas partes, pero sobre todo para proporcionarles acceso a literatura crítica eclesiástica contemporánea, fundó la «Asociación de Sabiduría Secreta», en cuyos comienzos no era más que un círculo de lectores anticlericales de un máximo de veinte miembros.

Aparte de esto, el fundador vio en la Orden Rosacruz, una orden mística espiritual perteneciente a la masonería, un mal siempre creciente que debía combatirse. Weishaupt informó de sus razones para la fundación de la sociedad en su carta Pythagoras oder Betrachtungen über die geheime Welt- und Regierungskunst:

"Pero dos hechos fueron decisivos. Incluso para este tiempo en 1.776 un oficial en Burghausen llamado Ecker había fundado una logia orientada hacia la alquimia y que había comenzado a extenderse velozmente. Un miembro suyo llegó a Ingolstadt, a anunciarse allí y a atraer a los más brillantes entre los estudiantes. Por desgracia su selección recayó precisamente en aquellos a quienes yo ya también les había echado el ojo. El pensamiento de haber perdido de esta forma a jóvenes tan prometedores, y verlos ahora acercándose a la alquimia y majaderías semejantes; fue para mí tormentoso e insoportable. Por esto fui a pedirle consejo a un joven, en quien había puesto toda mi confianza. Y me animó a utilizar mi influencia sobre los estudiantes y estos excesos mediante una vacuna, administrada mediante la fundación inmediata de una sociedad."

La orden tomó un primer impulso en 1.778 cuando un antiguo alumno suyo y presidente del Palatinado Renano la reorganizó. Weishaupt propuso como nuevo nombre la Orden de las Abejas, porque se imaginaba que los afiliados deberían recopilar el néctar de la sabiduría dirigidos por una abeja reina, pero al final se prefirió Unión de los Iluminados y después, Orden de los Iluminados. De la asociación de sapiencia se crearía ahora una orden secreta, que no podía negar la huella de su modelo organizativo, la Compañía de Jesús.

Una siguiente reorganización sucedió en 1.780 tras la adhesión del aristócrata bajo sajón Adolph von Knigge. Y en 1.782 Freiherr le proporcionó a la orden una estructura paramasónica, con Weishaupt y Knigge entre otros como directores sobre el llamado "Areópago". Con esta nueva distribución consiguieron los Iluminados reclutar a muchos masones e infiltrarse en logias enteras.

De trasfondo estaba la crisis iniciada hacia 1.776 entre los niveles altos masónicos alemanes con la ruptura de la Estricta Observancia Templaria. Karl Gotthelf von Hund había conseguido atraerse a las diferentes logias hacia su mandato mediante este rito más bien apolítico-romántico, que aseguraba ser sucesor de la Orden Templaria, disuelta en 1.312. Durante muchos años, además había afirmado mantenerse en contacto con «superiores desconocidos», que le habían iniciado en la Francmasonería. Como al fallecer en 1.776 ningún tipo de «superiores secretos» contactara con ellos, había gran confusión en la logia. En la Convención Masónica de la Estricta Observancia, acontecida en Wilhelmsbad entre el 16 de julio y el 1 de septiembre de 1.782, Knigge y su segundo representante de los Iluminados, Franz Dietrich von Ditfurth, un ilustrado radical manifiesto, se ganaron el liderazgo de opinión para su orden. El Sistema Templario fue abandonado, y la Orden Rosacruz quedó en minoría en su esfuerzo por mantener esa tradición. Ambos iluminados consiguieron incluso, con Johann Christoph Bode, ganarse a un representante principal de la Estricta Observancia.

El número de miembros aumentó rápidamente; sin embargo este éxito suponía a la vez el comienzo del final: Knigge amenazó epistolarmente con delatar sus secretos a los jesuitas y a los rosacrucianos, reforzando la desconfianza y preocupaciones de Weishaupt, ya que Knigge y Bode incorporaron al príncipe Karl von Hessen-Kassel y a Ferdinand von Braunschweig, así como al duque Ernst von Sachsen-Gotha y Carl August von Sachsen-Weimar, todos ellos representantes de la autoridad absolutista. Estas sospechas no estaban infundadas, pues Carl August y su consejero privado, Goethe, se habían afiliado con el único fin de investigar a la Orden. Como resultado se agudizaron las discrepancias entre Weishaupt y Knigge hasta el punto de que la orden amenazaba con disolverse.

Durante las disputas internas, las asociaciones secretas habían atraído sobre sí la atención de las autoridades bávaras. Eran el blanco de sospechas de asesinatos afines a la ilustración, que pretendían alterar el orden tradicional, infltrándose entre los funcionarios públicos para alcanzar un «Estado razonable». Consecuentemente, el 22 de junio de 1.784 el príncipe elector Karl Theodor prohibió todas las «comunidades, sociedades y fraternidades» fundadas sin su aprobación señorial.

El 2 de marzo de 1.785, bajo presión de Peter Frank, canciller barón de Kreittmayr, el barón rosacruciano de Törring y otros cortesanos, se promulgó un edicto adicional, que esta vez prohibía a los Iluminados y a los Francmasones llamándolos por su nombre y considerándolos altos traidores y enemigos de la religión. Mediante registros domiciliarios se confiscaron varios papeles de la orden que aportaron sucesivos indicios sobre la radicalidad de sus propósitos. Documentos encontrados en un mensajero difunto informaron sobre el nombre de un miembro. Ese mismo año el papa Pío VI aclaró en dos cartas al obispo de Freising (18 de julio y 12 de noviembre), que la adhesión a la orden era incompatible con la fe católica.

A consecuencia de las prohibiciones de 1.784-1.785 se produjeron las persecuciones de miembros. Se llegó a registros domiciliarios y confiscaciones, algunos consejeros y oficiales perdieron el puesto, algunos miembros fueron desterrados, pero nadie resultó encarcelado. El mismo Weishaupt cuyo papel fundador se desconocía al principio, resultó sospechoso, pero sólo huyó cuando tuvo que admitir la fe católica.

En abril de 1.785, se declaró la orden oficialmente suspendida, tras aboliciones temporales. Bode aprovechó la coyuntura para conservar la asociación con vida e intentó resucitarla con ayuda de la Iglesia Minerval de Weimar y la Orden de los Amigos Invisibles, pero debió abandonar en 1.790 debido al clima estrictamente antiiluminista de los años revolucionarios. Los investigadores están generalmente de acuerdo, en que la desarticulación de la orden de los Iluminados fue completa.

El 16 de agosto de 1.787 se promulgó un tercer y más estricto edicto de prohibición so pena de muerte, del reclutamiento de miembros para Masones e Iluminados. Continúan también en los círculos autoritarios rumores de una supervivencia de los Iluminados. Estas promulgaciones desataron una primera histeria antiiluminista, especialmente se sospechaba de las agitaciones de las asociaciones secretas ilustradas radicales. Una segunda ola, claramente más enérgica, sucedió durante la Revolución Francesa, pues el miedo a los jacobinos se fundió con el anterior a los Iluminados. En este estado anímico el ministro de Estado bávaro Maximilian von Montgelas –quien a su vez había sido iluminado– hizo prohibir todas las organizaciones secretas al llegar al poder en 1.799 y otra vez en 1.804. Cómo de fuerte era la fascinación pública en los años en torno a la Revolución Francesa por las misteriosas e inquietantes sociedades secretas e iniciáticas, se nota por diversas obras literarias de la época.

- Fuente: Wikipedia. La enciclopedia libre

sábado, 12 de mayo de 2012

Misterios de la Crucifixión


Pidámosle a cualquiera que nos cuente qué es una crucifixión y nos responderá que es la forma en que murió Jesucristo. Pero, ¿qué sabemos realmente sobre cómo murió Cristo, o sobre cómo se realizaba este tipo de ejecuciones? Generalmente, una crucifixión se describiría como una forma de muerte lenta y dolorosa en la que al prisionero le clavaban los pies a un poste vertical y las manos a otro horizontal, que a su vez iba adosado al vertical, formando, así, una cruz.

¿De dónde surge el símbolo?

La gente sabe qué es una crucifixión, ya que tienen miles de representaciones artísticas como muestra. Pero un nuevo estudio del teólogo sueco Gunnar Samuelsson echa todo por tierra. Ha pasado años leyendo todos los antiguos textos que hacen alguna mención sobre el tema desde el 800 a. C. hasta el primer siglo de nuestra era, y ha descubierto que es todo tan ambiguo que ni sabemos la forma en que murió Cristo, ni tampoco cómo era el método de la crucifixión.

Según el investigador, la idea que tenemos de esta ejecución no está basada en los textos antiguos, sino en una tradición muy posterior de la Iglesia Cristiana y en las representaciones artísticas de varios siglos después de la muerte de Jesús. Ni en los Evangelios podemos encontrar una descripción clara. El símbolo que define al Cristianismo, la cruz que recuerda el sacrificio que hizo Jesús por la Humanidad, se empezó a utilizar en los templos hacia el siglo V.

Pero como descubrió Gunnar Samuelsson, investigador de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, existe un problema con las palabras. Pensamos en castellano, pero cuando hablamos de cruz y crucifixión tenemos que recordar que hace 2.000 años se las llamaba de otra forma en latín, arameo y griego.

“Si uno busca textos que describan el acto de clavar personas a una cruz, no va a encontrar nada aparte de los Evangelios”, dice Samuelsson. Y hay que recordar que los Evangelios fueron puestos por escrito siglos después de la muerte de Cristo.

Samuelsson ha escrito una tesis que se adentra en los aspectos filológicos de cómo los textos antiguos griegos, romanos y hebreos, incluyendo el Nuevo Testamento, representaban este tipo de ejecución. Ha descubierto que la terminología usada es tan variada que no se puede siquiera estar seguro de cómo era la crucifixión. Solo se puede ver una asociación a verbos que vagamente refieren un tipo de tortura por suspensión y sustantivos que se refieren a las herramientas usadas en ese tipo de tortura.

Samuelsson afirma que la mayoría de las fuentes que se solían citar para dar pruebas de cómo era la crucifixión en el mundo antiguo deben ser rechazadas. Según el investigador, la sobreinterpretación y la imaginación han afligido a quienes se han ocupado de los términos de la crucifixión y con lo que le sucedió a Jesús en el Calvario.

¿Cómo falleció cristo?

Las fuentes por las que conocemos lo que le sucedió a Cristo en sus últimos días son los Evangelios. Pero no podemos tomar estos escritos como cuatro biografías fiables, sino como relatos filosóficos y religiosos, redactados a tal fin y no con ansias de hacer historia. Los especialistas han notado que tres de ellos, los llamados Evangelios Sinópticos, son muy parecidos entre sí, mientras que el cuarto es bastante diferente.

Cabe aclarar que los Evangelios son textos literarios con 1.900 años de antigüedad, y han llegado hasta nosotros tras numerosas modificaciones. Primero circularon como relatos orales, y se escribieron décadas después. Recordemos también que había que copiarlos a mano, y no siempre se hacían copias realmente fieles al texto original, mucho menos si había que traducirlos a otra lengua.

Así, el Evangelio más antiguo es el de Marcos, según creen los expertos en la materia, ya que los otros dos sinópticos, los de Mateo y Lucas, se basan principalmente en lo descrito por este. Se cree que este Evangelio fue escrito después del año 70 de nuestra era, ya que hace referencia a la destrucción del Templo de Jerusalén, que ocurrió en ese año. Pero Marcos pudo haberlo redactado antes, según el historiador Paul Johnson, y algún copista posterior quizá agregó por cuenta propia la destrucción del templo. Así, podemos hacer un resumen de cómo murió Jesús según los Evangelios.

Poncio Pilato condenó a Jesús a la crucifixión, pero antes se dice que fue azotado y coronado con espinas. Jesús estaba tan debilitado por los tormentos recibidos que un hombre llamado Simón tuvo que ayudarle a cargar el staurós hasta el lugar de ejecución: el monte Calvario, en las afueras de Jerusalén. Nada se dice de cómo le crucificaron; sólo se entiende que está en alto y colgando. Murió allí, y antes del anochecer los legionarios romanos lo remataron con una lanzada al costado, para asegurarse de que estaba muerto.

Palabras para crucificar

El investigador sueco Gunnar Samuelsson no tiene dudas de que Cristo falleció en el monte Calvario; de lo que sí duda es de la forma en que lo hizo, por lo engañosas que pueden ser las palabras, y más cuando estamos hablando de palabras de hace 2.000 años. “Cuando los Evangelios se refieren a la muerte de Jesús”, nos cuenta Samuelsson, “solo dicen que fue forzado a cargar el staurós hasta el Calvario”. La mayoría de los investigadores han interpretado ese sustantivo, staurós, como cruz, y el verbo derivado de él, anastauroun, como crucifixión.

Pero Samuelsson ha leído y comparado todas las fuentes históricas que hacen mención de estas palabras, de épocas entre el 800 a. C. y el primer siglo d. C. Lo que descubrió el investigador es que esas palabras no tenían un único significado, sino varios.

“Staurós es un término utilizado para describir una gran variedad de postes y aparatos de ejecución”, cuenta el investigador. Por eso mismo, él cree que no existe ninguna seguridad de cómo era el artefacto utilizado en la ejecución de Cristo. “El descrito en los Evangelios podría ser una pica, un simple tronco de árbol o algo totalmente diferente”. La ejecución por crucifixión, tal y como la conocemos hoy, casi no existe referenciada en las fuentes históricas antiguas, ya que Samuelsson dio con apenas tres ejemplos. Y el acto de clavar a un prisionero a algo sólo aparece en los Evangelios. Incluso un autor de la época de Cristo, el judío Flavio Josefo (descendiente de una familia de fariseos), contaba que cuando se mandaba ejecutar a un prisionero por alta traición, se le daba vía libre a la imaginación de los legionarios romanos. Imaginación que solía tener matices sádicos, todo hay que decirlo.

Si se quiere tener claro cómo murió Cristo, uno puede elegir quedarse con la descripción de los Evangelios o escoger entre las diversas representaciones artísticas. Pero la duda sobre lo que realmente sucedió permanece.

- Fuente: www.quo.es

viernes, 11 de mayo de 2012

Los Anunnaki: ¿Quiénes eran?


El término Anunnaki es el nombre de un grupo de deidades sumerias y akadias relacionados con los Anunna (los "cincuenta grandes dioses") y los Igigi (dioses menores). Anunnaki, significa más o menos "los de la sangre real", aunque algunos grupos (principalmente ufológicos) postulan que significa ("los que venían del cielo"). Igualmente, en algunos grupos de ufólogos, este es el nombre que reciben supuestos extraterrestres, de los cuales ellos postulan que se habrían basado los mitos, debido a que habría existido una hipotética intervención extraterrestre en la antigüedad, aunque no aportan ninguna prueba o demostración científica para sus teorías, por lo que las mismas se consideran pseudociencia. Segun estas teorías, hace miles de años la raza Anunnaki llegó a la Tierra en busca de minerales necesarios, entre otras cosas, para reparar su débil atmósfera. El oro fue su mejor hallazgo; el hombre su segundo. Cansados de trabajar extrayendo el oro, decidieron manipular genéticamente al hombre y convertirlo en su trabajador. A cambio, los Anunnaki le enseñaron a cultivar la tierra y a construir casas. 

Según un mito babilónico relativamente reciente, los Anunnaki eran los hijos de Anu y Ki, los dioses hermano y hermana, ellos mismos, los vástagos de Anshar y Kishar (pivote del cielo y pivote terrestre, los postes celestiales). Anshar y Kishar eran los hijos de Lahm y de Lahmu ("los fangosos"), nombres dados a los guardias del templo en Eridu, el sitio de Apsu en el cual la Creación, según ellos, ocurrió. La cabeza del consejo Anunnaki era el gran Anu, (más que ser un dios del cielo, Anu realmente significa "cielo"), y los otros miembros eran sus descendientes. Su lugar fue tomado por Enlil, (En=señor, lil=viento, aire), quien, en la antigüedad era pensado como el separador del cielo y de la tierra. Esto dio lugar a un conflicto entre Enlil de Nippur y su hermanastro Enki de Eridu, sobre la legitimidad de Enlil como gobernante Celestial y terrestre. Enki, (En=señor, Ki=Tierra), además de ser el dios del agua dulce, era también dios de la sabiduría y de la magia, y era mirado por algunos como alquimista. Cuando el Igigi decidió rehusarse a continuar trabajando para mantener la armonía del Universo, en el Shappatu (hebreo: Shabbat), Enki creó a la Humanidad para que ésta asumiera la responsabilidad de realizar las tareas que los dioses habían abandonado. Los Anunnaki, por su parte, eran los compañeros altósimos (Alto Concilio) del consejo de los dioses y de Anu. Fueron distribuidos sobre la tierra y el mundo subterráneo o bajo mundo.

La reinvención del término Anunnaki surgió en 1.964 con el libro del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim "Mesopotamia antigua: Retrato de una Civilización Muerta", quien popularizó este concepto.

En 2.004, la idea ufológica sobre el «antiguo astronauta», fue utilizada en un guion de siete ediciones del comic Silver Surfer de Marvel Comics. En éste, dichos seres eran descritos inicialmente como "extranjeros" que daban la consciencia y el conocimiento a la Humanidad; posteriormente, en el último tiraje de la historia, queda implícito que los Anunnaki eran los dioses de las historias sumerias.

Diferentes series de ciencia ficción han basado sus argumentos en las teorías de Zecharia Sitchin, autor de libros que promueven la teoría del «antiguo astronauta», el supuesto origen extraterrestre de la Humanidad, la cual atribuye la creación de la cultura sumeria a los Anunaki (o Nefilim) que proceden del planeta llamado Nibiru. Por ejemplo, en la serie televisiva Stargate, los dioses antiguos de Egipto, Sumeria y otros países -incluso íconos judeocristianos- son inspirados en una raza de extraterrestres llamados Goa'uld que esclavizaron a la Humanidad. En Babylon 5 se dice que los Vorlon fueron considerados como dioses y ángeles por diferentes razas en tiempos primitivos, incluyendo la humana. En la teleserie Battlestar Galactica, se dice que los humanos provienen del planeta Kobol, hogar de los Dioses de Kobol. Los humanos estaban divididos en 13 tribus que dejaron Kobol y colonizaron trece planetas cada una, siendo la Tierra una de las colonias. Y en la teleserie Smallville se menciona como los kriptonianos visitaron la Tierra en el pasado y fueron confundidos con dioses.

martes, 8 de mayo de 2012

Los Acuarios de Pyongyang, por Kang Chol Hwan y Pierre Rigoulot


Año 1.977. Kang Chol Hwan vive con su familia en un barrio acomodado de Pyongyang, Corea del Norte. Tiene nueve años. Sus abuelos son favorables al régimen de Kim Il Sung. Un día, su abuelo, que incluso ha donado su fortuna al partido, desaparece. Poco después, el resto de la familia es detenida y enviada a un Campo de Concentración sin más explicaciones. Comienza un calvario que durará diez años: trabajos forzados, vigilancia continua, humillaciones, castigos y, sobre todo, hambre, frío y enfermedades. Unos años después de ser puesto en libertad, y ante la amenaza de ser detenido nuevamente, Kang Chol Hwan huye a China y luego a Corea del Sur. Su testimonio, el primero que llega al mundo occidental sobre el Gulag norcoreano, denuncia con una voz sencilla y a la vez firme las mentiras y la corrupción del supuesto paraíso montado al norte del Paralelo 38 por la dinastía de los Kim.

Kang Chol-Hwan, de niño fue encarcelado en el Campo de Concentración de Yodok durante 10 años.  Luego de salir del campo, Kang continuó con su vida y vivió por unos cuantos años en Corea del Norte. Tenía una radio ilegal y escuchaba transmisiones desde Corea del Sur. En 1.992, el junto con un compañero que conoció en el Campo de Concentración de Yodok, An Hyuk, escaparon de Corea del Norte cruzando el río Yalu hacia China. Es el autor, junto con Pierre Rigoulot, de "Los Acuarios de Pyongyang" y es redactor para el diario surcoreano The Chosun lbo.

Un libro desgarrador, basado en hechos reales y que nos muestra en toda su magnitud la verdadera situación de miseria a que son sometidos día tras día, y desde 1.948, los ciudadanos de Corea del Norte. Un testimonio contemporáneo de la capacidad humana para sobreponerse y superar las más terribles condiciones.


lunes, 7 de mayo de 2012

Eclipse de Crucifixión


La frase "Eclipse de Crucifixion" se refiere al período diurno de tres horas en el momento de la Crucifixión de Cristo, que fue registrado en los Evangelios Sinópticos de la Biblia. En ocasiones se relaciona con un eclipse, aunque éste no ocurre durante el período de Luna Llena (durante la Pascua) ni con la duración que se menciona en los Evangelios.

Según los Evangelios Sinópticos (Mateo 27:45, Mateo 27:51-54, Marcos 15:33 y Lucas 23:44-45) durante la crucifixión ocurrió una oscuridad, siendo el primer día de la Pascua y que ocurrió a partir de la "hora sexta" (mediodía) hasta la "hora nona" (3:00 pm). Juan no menciona en su evangelio tal suceso, pero dice que la Crucifixión ocurrió el día 14 de Nisán, cuando se preparaba la Pascua.


Una profecía hecha por Amós (Amós 8:8-9) expresó que un terremoto ocurriría al mediodía y caería una oscuridad. Esto fue escrito durante el reinado de Uzías, siete siglos antes de Jesús. Según Amós, un sismo tendría lugar dos años después en cumplimiento de sus palabras (Amós 1:1) y también fue mencionado por Zacarías (Zacarías 14:5). Tales sucesos han sido interpretados como una profecía del momento de la ejecución de Jesús.

Sexto Julio Africano, en una parte de su obra, dijo que Thallus atribuyó la oscuridad a un eclipse solar. Sexto Julio Africano objetó que tal fenómeno no ocurriría durante la Pascua ya que había Luna Llena, por lo que la Tierra estaba entre dicho satélite y el Sol. No se sabe el porqué Thallus llegó a tal conclusión.

Eusebio de Cesarea (264 - 340 d. C.), en su Crónica, citó a Flegón, quien mencionó que durante el cuarto año de la Olimpiada 202 (32 - 33 d. C.) "un gran eclipse solar ocurrió a la hora sexta y duró excepcionalmente respecto a otros, convirtiendo el día en noche pudiéndose ver las estrellas en el cielo y la tierra de Bitinia y los edificios de Nicea". Eusebio también mencionó que un cronista griego anónimo hace referencia al mismo fenómeno y algunos sismos, por lo que concluyó que fueron los eventos ocurridos durante la Crucifixión.

Tertuliano, en su Apologeticus, dice que los que no estaban al tanto de las profecías "atribuyeron indudablemente la oscuridad a un eclipse". Sugiere que la evidencia es clara: "ustedes se dieron cuenta del portento que estaba escrito."

En el Evangelio de Nicodemo, en los pasajes conocidos como los Hechos de Pilatos, Descenso de Cristo al Infierno y La Paradosis, se menciona los diversos fenómenos físicos que acompañaron a la Crucifixión. En el capítulo XI de los Hechos de Pilatos, la oscuridad que empezó al mediodía y que duró tres horas fue ocasionada por oscurecimiento del Sol por lo que Pilatos y su esposa se sorprendieron por lo ocurrido. Los judíos pensaron que se trataba de un eclipse solar. En el Descenso de Cristo al Infierno se relata que muchos difuntos ascendieron y se aparecieron en Jerusalén poco antes de la Resurrección de Cristo.

Otros Apócrifos mencionan brevemente lo ocurrido; por ejemplo, en el Evangelio de Bartolomé. En los Hechos de Juan conocidos como la Revelación del Misterio de la Cruz, se dice que la oscuridad empezó a la hora sexta y cubrió a todo el mundo.

En la "Carta de Poncio Pilatos a Tiberio" se dice que la oscuridad empezó a la hora sexta, cubrió todo el mundo y en la tarde la Luna Llena sangró toda la noche. En el Evangelio de Pedro se narra que la oscuridad empezó al mediodía y cubrió toda Judea, por lo que la gente fue por sus lámparas para alumbrarse.

En una carta escrita por un tal Dionisio el Aeropagita (ver Pseudo Dionisio), el escritor dice que observó un eclipse solar desde Heliópolis, Egipto en el momento de la Crucifixión. Según la Iglesia Ortodoxa en América, Dionisio, quien es mencionado en Hechos 17:34, estuvo en Atenas y recibió educación griega, estudió Astronomía en Heliópolis y fue ahí donde junto con su amigo Apolófono presenció el fenómeno astronómico.

El Archko Volume, una compilación del siglo XIX de escritos acerca de Jesús, contiene el reporte de Pilatos de lo ocurrido durante la Crucifixión.

Algunos piensan que lo relatado en los Evangelios es un mito y carente de historicidad. Durante el siglo XIX, Kersey Graves dijo que el relato era "demasiado increíble para ser tomado en serio". Se basó en los comentarios de Gibbon acerca del mutismo de Séneca y Plinio el Viejo en sus relatos. Burton Mack sugiere que fue simple invención del evangelista Marcos. Es inusual que un eclipse dure tanto tiempo, por lo que la veracidad del relato es puesta en duda, además que no hace mención de lo ocurrido en el Evangelio de Juan ni en fuentes seculares.

Las investigaciones no han llegado a resultados convincentes. Cálculos astronómicos para datar la Crucifixión, derivados de las fechas de Luna Creciente desde la Luna Nueva primeramente visible en Jerusalén, fueron empleados por los judíos para establecer los primeros días de sus meses lunares (por ejemplo el 1 de Nisán). Se ha estimado que fueron el 7 de abril de 30, 3 de abril de 33 y 23 de abril de 34 (todas d. C.).

Registros extrabíblicos han sido tomados para determinar el año. Eusebio relacionó el oscurecimiento con el año 18 del reinado de Tiberio y el terremoto con el año de la Crucifixión. Si Tiberio (42 a. C. - 37 d. C.) subió al trono en 14, entonces el año 18 de su reinado fue entre las primaveras de 31 y 32 d. C. También Flegón mencionó la oscuridad en el año 32 d. C. El cuarto año de la olimpiada 202 es 32 d. C. (la primera fue en 776 a. C., se celebró después cada cuatro años desde 795 a. C. hasta 394 d. C.).

Julio Africano relacionó la fecha de Crucifixión con las profecías de Daniel, las cuales indican cuantos períodos de siete años habría entre la Reconstrucción de Jerusalén y la Entrada Triunfal del Mesías (Domingo de Ramos). Sir Robert Anderson determinó a 32 d. C. como año de la ejecución de Cristo en base a la profecía, usando el 14 de marzo de 445 a. C. como fecha de emisión del decreto de Artajerjes I para la reconstrucción de Jerusalén y su "Segundo Templo". Aquello sirvió para fechar el cumplimiento de la de profecía de las "Semanas de Años" (Daniel 9:24-27). Su trabajo ha sido corregido y establecen el 6 de abril de 32 d. C. como fecha de la Entrada Triunfal.

Mark Kidger del Instituto de Astrofisica de Canarias (Tenerife, España), comparó el Evangelio Apócrifo de Pedro con los eclipses históricos. Indicó que el eclipse total del 24 de noviembre de 29 d. C. fue presenciado geográficamente muy cerca del lugar de la crucifixión, pasando la sombra cerca del norte de Jerusalén a las 11:05 am, siendo el momento máximo de oscuridad del 95% en dicho lugar y debió pasar desapercibido para la mayoría de quienes estaban fuera de sus casas. El eclipse fue total en Nazaret y Galilea durante 1 minuto y 49 segundos, por lo que los moradores no hubiesen tenido tiempo suficiente para ir por sus linternas a fin de alumbrarse, ya que eso, según el Evangelio de Pedro, lo hubieran hecho si la oscuridad hubiera durado considerablemente.

Se ha tratado explicar que la oscuridad se debió a que el cielo se nubló demasiado. Al respecto, Humphrey y Waddington de la Universidad de Oxford sugirieron un oscurecimiento metereológico seguido por un eclipse lunar en cumplimiento a la Profecía de Joel y en base a sus reconstrucciones del Calendario Judío concluyeron que el 3 de abril de 33 d. C. fue la fecha de Crucifición. El eclipse inició a las 3:50 pm y alcanzó su máximo del 60% a las 5:15 pm. Sin embargo, fue visible desde Jerusalén a partir de las 6:20 pm al salir por el horizonte (ya Sábado de Pascua según el Calendario Judío) con un 20% del disco sombreado y el resto en penumbra. El eclipse finalizó a las 6:50 pm. Los cálculos apuntan que la parte oscurecida del satélite corresponde al borde superior del astro, por lo que los relatos del Evangelio son incorrectos. 

En Hechos 2:20 el apóstol Pedro hace referencia a "Luna de Sangre" respecto a una profecía de Joel. Dicha expresión es empleada en el caso del eclipse lunar debido al color que presenta durante una fase del fenómeno debido a refracción de la atmósfera terrestre; de ahí que dichos investigadores lleguen a la conclusión de que se trató de un eclipse lunar ocurrido en la fecha antes mencionada. Bradley Schaefer difiere de lo anterior ya que sus cálculos no arrojan eclipse alguno visible en Jesusalén. C. Rugles concuerda con Schaefer. Sin embargo, empleando diferentes formas de computar, John Pratt y Bradley Schaefer llegaron a la misma fecha de Crucifixión obtenida por Humphreys y Waddington.

Existen registros medievales de eclipses solares de larga duración, como el ocurrido en Reichersberg en 1.241. El astrónomo Restoro d'Arezzo escribió su testimonio considerado "uno de los mas antiguos de la duración de un eclipse total", diciendo que duró "el tiempo en el que se puede dar 250 pasos" (aproximadamente 5 minutos y 45 segundos). Aunque la oscuridad total del eclipse solo dura unos cuantos minutos, a un observador le pudiera parecer varias horas. F. R. Stephenson sugiere que los relatos medievales están claramente influenciados por los relatos bíblicos (ya que casi se transcribe lo expresado en los Evangelios de la Vulgata Latina) y no hay registros de largas duraciones del fenómeno astronómico fuera de Europa. Por lo anterior, algunos consideran el suceso de origen divino. El astrónomo Johannes de Sacrobosco, escribió en su obra De sphaera mundi, que el fenómeno fue resultado de una intervención divina.

domingo, 6 de mayo de 2012

Cómo Leer y Por Qué, por Harold Bloom


A lo largo de los siglos han sido muchas las voces que han respondido a la pregunta «¿Por qué leer?», aunque sin duda muy pocas de estas voces resultan tan convincentes como la de Harold Bloom, lector apasionado e impenitente desde hace más de sesenta años y uno de los mayores conocedores del legado literario de la humanidad: «Para mí, la lectura es una praxis personal, más que una empresa educativa. […] Leemos de manera personal por razones variadas, la mayoría de ellas familiares: porque no podemos conocer a fondo a toda la gente que quisiéramos; porque necesitamos conocernos mejor; porque sentimos necesidad de conocer cómo somos, cómo son los demás y cómo son las cosas.»

Leer para desarrollar la propia personalidad, leer como fuente de sabiduría, leer para aprender a pensar, a reflexionar para hallar aquello único que se comparte con personajes, con historias y sentimientos en ocasiones muy lejanos en el espacio y en el tiempo. Leer, en fin, por el simple y egoísta placer de la lectura. Éstos son algunos de los argumentos que a lo largo de las presentes páginas esgrime el autor como excusa para intentar enseñar —con un lenguaje sencillo y con el entusiasmo de quien desea compartir la mayor de sus pasiones— cómo leer la obra de algunos de los mayores escritores de todas las épocas: de Shakespeare a Proust, de Cervantes a Dickens y a Flaubert, de Jane Austen a Hemingway o de Dostoievski a Borges, entre muchos otros.

sábado, 5 de mayo de 2012

El Séptimo Sentido, por Rupert Sheldrake


En "El Séptimo Sentido", el famoso biólogo Rupert Sheldrake explora las complejidades de la mente humana y asegura que nuestras capacidades de percepción van mucho más allá de lo que podamos imaginar. Para explicar nuestra conexión con el mundo exterior el autor, teórico de los campos mórficos, sugiere que nuestra mente no esta limitada al cerebro sino que emite prolongaciones que entran en contacto con lo que nos rodea, seres y objetos. Esta mente extendida nos permite entender fenómenos hasta ahora misteriosos como la Telepatía o la Premonición y comprender que no son paranormales sino que forman parte de nuestras habilidades humanas naturales.

Combinando la tradición de la experimentación pragmática con la voluntad de no conformarse con las respuestas convencionales a estos fenómenos, Rupert Sheldrake abre nuevas vías a la exploración de lo más profundo de nuestra naturaleza. Basado en investigaciones rigurosas, este libro pionero nos indica nuevas maneras de considerarnos y considerar las relaciones con nuestros semejantes, los animales y el mundo alrededor.

Las señales descansan olvidadas a nuestro alrededor. Durante generaciones, los prejuicios arraigados en el pensamiento de filósofos de los siglos XVII y XVIII han inhibido la investigación y la exploración. Como consecuencia, todavía tenemos mucho que descubrir sobre la naturaleza biológica de humanos y animales.

Rupert Sheldrake es doctor en ciencias naturales de la Universidad de Cambridge e investigador en el Instituto de Ciencias Noeticas de California. Es mundialmente conocido gracias a su trabajo sobre los campos mórficos. Ha escrito 9 libros y unos 60 artículos en revistas científicas. Vive en Londres con su familia.

"Las mentes de todos los individuos de una especie, incluido el hombre, 
se encuentran unidas y forman parte de un mismo campo mental planetario."

Rupert Sheldrake

miércoles, 2 de mayo de 2012

Propaganda Due (P2)


Propaganda Dos (en italiano: Propaganda Due, sigla P2) es el nombre de una logia masónica, que operó en Italia de 1.877 a 1.981, integrada en una organización irregular masónica. Se hizo célebre al provocar el mayor escándalo de la historia de la República italiana.

La P2 salió a la luz pública con las declaraciones de Michele Sindona durante el escándalo del Banco Ambrosiano, donde el Instituto para la Obras de Religión, conocido popularmente como Banco Vaticano, tenía intereses económicos. La P2 también estuvo involucrada en la estrategia de tensión promovida por Gladio, el nombre de la organización secreta paramilitar de la OTAN. Entre 1.965 y 1.981, condicionó el proceso político italiano mediante la inclusión de personas de confianza de la P2 dentro de la Magistratura, el Parlamento, las Fuerzas Armadas y la Prensa.

Además de Italia, la P2 mantuvo actividades especialmente en el Terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1.970 y 1.980. Fueron miembros del P2 Raúl Alberto Lastiri, presidente interino de Argentina desde el 13 de julio de 1.973 al 12 de octubre del mismo año; Emilio Massera, que fue parte desde 1.976 a 1.978 de la Primera Junta Militar liderada por Jorge Rafael Videla; y José López Rega, ministro de Bienestar Social del tercer gobierno de Juan Domingo Perón, y creador de la organización terrorista "Alianza Anticomunista Argentina" (o "Triple A").

La logia fue fundada en 1.877, bajo el Grande Oriente d'Italia (Gran Oriente de Italia), como una logia para miembros visitantes que se ausentaban de sus propias logias. Fundada como una especie de marcadora de zona de la Congregación para la Propagación de la Fe (Propaganda Fide) del Vaticano, Propaganda Due fue establecida en 1.877 exactamente como lo contrario del Banco Ambrosiano: era masónica, dedicada al librepensamiento y a separarse del duro yugo del Papado en la vida italiana. Para los años 70 ya no era masónica, ya no era librepensadora y ya no era italiana: ahora era virulentamente anticomunista y fue expulsada de la Masonería en 1.974.

A mediados de los años 60, tenía solo catorce miembros permanentes, pero cuando Licio Gelli la lideró, entre los años 1.960 y 1.970, rápidamente se expandió a más de 1.000 en un año, muchos de los cuales eran prominentes personajes de la élite italiana. La expansión fue en su mayoría ilegal, ya que a los funcionarios italianos civiles les estaba prohibido ingresar en sociedades secretas.

Las conexiones de Roberto Calvi, con el Gran Maestre Licio Gelli concitaron la atención de la prensa y la policía, originando que la logia (anteriormente secreta) fuera descubierta. La policía encontró una lista de adherentes en la casa de Gelli, en Arezzo en marzo de 1.981, con más de 900 nombres, con importantes funcionarios estatales, destacados políticos (4 ministros, 44 diputados) y oficiales militares, muchos de éstos enrolados en la SISMI (Servicio Secreto Italiano). Incluso se ha señalado a algunos miembros de la jerarquía católica (obispos y cardenales) como miembros activos de la P2. Otro famoso miembro era Victor Emmanuel, Príncipe de Nápoles, cabeza de la Casa de Saboya. También fue hallado un documento en posesión de Licio Gelli titulado "Piano di Rinascita Democratica" (Plan para el Resurgimiento Democrático) que contenía una declaración de la logia para formar una nueva élite política y económica para liderar a Italia hacia un mayor autoritarismo en la democracia, de carácter anticomunista. "El objetivo de la división de los Sindicatos debe ser una prioridad", estatblecía el Plan, "en orden de lograr la reunificación con los gremios autónomos de sus confederaciones, seguidores del Plan".

El primer ministro Arnaldo Forlani fue forzado a dimitir, causando la caída del gobierno italiano. Giovanni Spadolini, del Partido Republicano Italiano (PRI) fue votado para lograr una coalición de centro-izquierda. Spadolini fue el primer ministro italiano no proveniente de la Democracia Cristiana. Todos los funcionarios de los servicios secretos de Italia, con su jefe Vito Miceli, fueron obligados a renunciar a sus cargos.

La logia fue posteriormente investigada por una comisión especial del Parlamento Italiano, dirigida por Tina Anselmi, de la Democracia Cristiana. La conclusión de esta comisión fue que era una organización criminal secreta, aunque no se hubieran encontrado pruebas de crímenes específicos encomendados. Conjunciones de subrepticias relaciones internacionales, principalmente con Argentina (Gelli repetía sugerentemente que él era estrecho amigo de Juan Domingo Perón), y contactos sospechosos con la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) fueron parcialmente confirmadas; aunque con deficiencias sobre la legalidad de la investigación.

Aunque fueron puestas fuera de la ley por Mussolini en 1.925, las instituciones masónicas habían sido toleradas en Italia, y fue promulgada una ley especial para prohibir las logias secretas. El Gran Oriente de Italia, después de tomar acciones disciplinarias contra miembros de la P2, se distanció de la logia de Gelli y reclamó el respeto a los masones honestos. Otras leyes introdujeron la prohibición de ser miembros de tales organizaciones para algunas categorías de funcionarios estatales (especialmente oficiales militares). Tales leyes han sido recientemente cuestionadas por la Corte Europea de Derechos Humanos.

La P2 fue objeto de máxima atención cuando quebró el Banco Ambrosiano (uno de los principales bancos de Milán, propiedad en parte del Banco Vaticano), y la sospechosa muerte en 1.982 de su presidente Roberto Calvi en Londres, inicialmente presentada como un suicidio pero más tarde registrada como asesinato. Muchos sospecharon de los miembros de la P2, por ser Calvi el custodio de sus fondos.

Se ha repetido que la P2 se involucró en el asesinato del Primer Ministro Aldo Moro, asesinado por las Brigadas Rojas, después que los Servicios Italianos de Seguridad rechazaron dar un golpe contra sus secuestradores, aunque no hay pruebas concretas de que esto fuese cierto. Aldo Moro se había convertido en una persona molesta, al defender la coalición con el partido comunista, que podría ganar las elecciones. Este proyecto preocupaba tanto a los Estados Unidos, por el peligro comunista, como a la propia Unión Soviética, en cuanto que la propuesta de Aldo Moro consistía en una democratización del proyecto comunista. También se sospecha que la P2 estuvo involucrada en la masacre de Bolonia de 1.980, como parte de la estrategia de la tensión inducida por la clandestina estructura secreta Gladio (OTAN), investigada en los años 1.990 por la Cámara de Diputados de Italia.

Consta en una entrevista realizada por el periodista de la RAI, Ennio Remondino, al agente de la CIA Richard Brenneke y a Ibrahim Razin, que la P2 recibió fondos de la CIA por involucrarse en el affaire Irán-Contra, dentro de su estrategia de tensión; aparentemente, la CIA hizo eso debido a su determinación para provocar un golpe contra el Partido Comunista, pues suponían que iba a tomar el poder. Debido a la importancia de los temas discutidos, esa entrevista generó una carta del Presidente italiano Francesco Cossiga al primer ministro Giulio Andreotti.

Propaganda Due pudo ser masónica en sus inicios, pero al final ya no tenía vínculo alguno con la Masonería; quienes insisten en lo contrario actúan como quienes dicen que "Hitler era bautizado" para sugerir que el Nazismo es un subproducto católico. También es cierto que algunos de sus militantes eran esoteristas, pero eso no los llevó a semejante grado de megalomanía (y éxito). No obstante, vivirán en la Historia como lo más cerca que ha estado el mundo de que un gobierno en las sombras efectivamente tuviera éxito imponiendo su agenda.

martes, 1 de mayo de 2012

En Nombre de Dios, por David Yallop


Sinopsis:

Portada del libro
En la mañana del 29 de septiembre de 1.978, el mundo recibía a través de los medios de comunicación, la infausta noticia de la extraña y repentina muerte del Papa Juan Pablo I, elegido en cónclave cardenalicio apenas 33 días antes. El “Papa Sonriente”, apelativo con el cual se había hecho conocido Albino Luciani, había puesto en marcha un ambicioso plan de limpieza dentro del sistema financiero del Vaticano, el cual mantenía una alarmante y escandalosa relación con la mafia italiana, reforzada por una rama ilegal de la Masonería, la denominada P2 (Propaganda Due), habiendo penetrado cada vez más al interior de la estructura vaticana, carcomiéndola en su desmedida ambición de poder; involucrando a numerosos sacerdotes, obispos, e incluso cardenales. De entre todos estos "personajes", era prominente el protagonismo del arzobispo norteamericano Paul Marcinkus, quien tenía a su cargo la administración del Instituto para las Obras de Religión o IOR (en italiano, Istituto per le Opere di Religione), mejor conocido como Banco del Vaticano, entidad que velaba por el patrimonio financiero que ostentaba la Santa Sede. Juan Pablo I había descubierto irregularidades a partir de indebidos manejos efectuados por Michele Sindona, conocido como el “Banquero de Dios” en un negocio de 1.972 con la Banca Cattolica Veneto. Es notable el protagonismo del Secretario de Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal francés Jean Villot, así como de otro cardenal norteamericano, el también arzobispo de Chicago, John Cody, sobre quien pendía una denuncia unánime de la Arquidiócesis para ser destituído por Pablo VI, que se mantenía a la expectativa para el momento de la muerte del Papa Luciani. Por el lado de la mafia, figuraban astutos y oscuros personajes que se mantenían demasiado preocupados por el rumbo de los acontecimientos que amenazaban sus corrompidos intereses: Michele Sindona y Licio Gelli, cabezas de la peor organización criminal que había extendido sus contaminantes redes por el mundo entero (la ya mencionada P2); quienes a su vez ejercían gran influencia en otro hombre, experto en las más intrincadas “artes” de la estafa: Roberto Calvi, presidente del Banco Ambrosiano de Milán. 

Albino Luciani
Todos estos elementos conforman el material de la información de la que se vale David Yallop, autor del libro, para aplicarla en la búsqueda de acertadas conclusiones, conseguidas con su extraordinaria pericia como investigador, reconocida en todo el mundo. Asimismo, los más diversos testimonios recogidos de toda la gente relacionada con el Vaticano fueron muy valiosos en la investigación, permaneciendo la identidad de muchos de tales colaboradores en el más estricto anonimato, por muy obvias razones. Yallop tiene como convicción definitiva que el Papa Juan Pablo I fue víctima de una conspiración que acabó con su vida, faltando solamente aclarar quién o quiénes fueron los verdaderos autores de la solitaria muerte en los aposentos pontificios. Será el lector quien juzgue a la luz de las evidencias expuestas, y establezca sus propias conclusiones.

- Fuente: http://es.shvoong.com/books